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Hantavirus: qué es, cómo se transmite y cuál es el riesgo real

07-05-2026

El Colegio Oficial de Veterinarios de Alicante (ICOVAL) recuerda la importancia de la prevención y del enfoque One Health ante una zoonosis con baja incidencia en España y Europa​

El hantavirus se ha situado en el foco informativo tras la reciente noticia relacionada con un barco procedente de América en el que se habrían detectado varios posibles casos de infección y cuya llegada a Canarias ha generado interés y dudas sobre esta enfermedad zoonósica. Aunque el hantavirus es conocido desde hace décadas y su incidencia en España y Europa es muy limitada, la actualidad ha puesto nuevamente el foco sobre cómo se transmite y cuáles son los riesgos reales asociados a esta infección.​

Los hantavirus son virus zoonóticos cuyo principal reservorio son distintas especies de roedores silvestres. Cada variante suele estar asociada a una especie concreta y a una determinada área geográfica. La infección humana es poco frecuente y suele relacionarse con actividades en entornos rurales o naturales donde existe presencia de roedores.​

El hantavirus puede provocar síntomas como fiebre, cansancio, dolor muscular, cefalea o problemas digestivos y, en algunos casos, derivar en complicaciones respiratorias o renales. La gravedad y el tipo de enfermedad dependen de la variante del virus implicada. En Europa y España la situación epidemiológica es muy limitada y, según los últimos datos disponibles, no se notificaron casos entre 2019 y 2023, aunque sí se han detectado algunos roedores infectados.​

La información se completa con una infografía elaborada por la Organización Colegial Veterinaria (OCV), que se adjunta al final del texto y en la que se resumen las principales vías de transmisión, síntomas y medidas preventivas frente al hantavirus.​

Los especialistas recuerdan que la transmisión a humanos se produce principalmente al inhalar partículas contaminadas procedentes de orina, heces o saliva de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados como almacenes, sótanos, cobertizos o viviendas rurales desocupadas. También puede producirse por contacto directo con materiales contaminados y, con menor frecuencia, por mordeduras.​

Recordamos además que en Europa no se ha documentado transmisión de persona a persona en los casos detectados hasta la fecha. La única excepción conocida es el virus Andes, localizado en América del Sur, donde se ha observado transmisión interpersonal limitada y en contactos estrechos.​

Entre las principales medidas preventivas destacan el control de roedores, la ventilación de espacios cerrados antes de acceder a ellos, la limpieza húmeda y desinfección de superficies potencialmente contaminadas y evitar barrer en seco en zonas donde puedan existir excretas de roedores.​

El seguimiento de este tipo de enfermedades se aborda desde el enfoque One Health, que integra la salud humana, animal y ambiental dentro de las estrategias de vigilancia epidemiológica y prevención de zoonosis.​

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