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Médicos y veterinarios alegan juntos al programa de vigilancia de la Fiebre Q

24/08/2020
Médicos y veterinarios alegan juntos al programa de vigilancia de la Fiebre Q
Médicos y veterinarios alegan juntos al programa de vigilancia de la Fiebre Q

La Conselleria de Agricultura comunicó recientemente su intención de redactar un programa de vigilancia y control de la Fiebre Q. Su primera intención era darle un enfoque podría decirse que ‘tradicional’, el propio de una enfermedad vinculada al ganado, al vacuno, ovino-caprino.... Los consejos autonómicos de los colegios valencianos de veterinarios (CVCV) y de médicos (COMV), sin embargo, han aunado esfuerzos para que tal perspectiva no se consolide. Muy al contrario, en lo que constituye una de las primeras iniciativas de esta naturaleza bajo el principio One health, sendas corporaciones han presentado alegaciones conjuntas, que empiezan por describir la patología como “una zoonosis causada por la bacteria Coxiella burnetii que presenta una gran repercusión desde el punto de vista de la salud humana y animal”.


No en vano, según fuentes del Colegio de Médicos de Alicante (COMA), la fiebre Q es ya la zoonosis más diagnosticada en personas de esta provincia y una de las más veces confirmada también en la Comunitat.

“Enfoque One health’”
“Un número importante de casos -advierten literalmente las alegaciones presentadas- aparecen en zonas urbanas, sin contacto con rumiantes o relacionadas con otro tipo de animales (p. ej. gatos, ratones) o con lugares contaminados por sus excrementos, como solares o zonas periurbanas”.

De ahí, que la propuesta conjunta de sendos colectivos para la redacción de la futura orden sea “establecer un enfoque One health”. Y acto seguido, la exposición razonada con citas científicas remitida a las autoridades, insiste en que la vigilancia de esta zoonosis “no solo debe establecerse desde el punto de vista del control sanitario del ganado sino también teniendo en consideración el control sanitario de los animales que conviven en el entorno urbano”.
Un buen ejemplo de ello son las colonias felinas, que también deben ser tenidas en cuenta en el control. “Los datos de prevalencia de la enfermedad dan pie a pensar que puedan tener mayor importancia en su transmisión”, sugiere el texto conjunto.

Alto riesgo y mejor control
La segunda alegación conjunta defiende la necesidad de que la norma recoja la posibilidad de un plan de formación y sensibilización para las personas con “alto riesgo laboral” como es el colectivo veterinario, tanto en clínicas de animales de compañía como entre los profesionales que trabajan en el sector ganadero o incluso en protectoras o centros de recuperación. Formación sobre aspectos epidemiológicos y de control de la Fiebre Q que, además, debiera extenderse “al personal sanitario (médico, enfermería, farmacia) de los centros de atención primaria, los centros de salud pública y los hospitales”.

La tercera alegación insiste en mejorar la vigilancia y control mediante la investigación y diagnóstico diferencial de los casos sospechosos y gracias a la instauración -a través del veterinario de explotación- de un programa sanitario que incluya, al menos, la vacunación.

La iniciativa para lograr que las alegaciones fueran conjuntas -hecho que también se produjo con motivo del fallido decreto de alertas en Salud Pública- partió en este caso de Icoval y desde el CVCV se contactó y consensuó con el resto de colegios y el consejo autonómico. Icoval y el COMA (Alicante) ya organizaron en abril una de las primeras jornadas bajo el principio One Health sobre Leishmaniosis y ahora estaban trabajando en una segunda, precisamente, sobre Fiebre Q.