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Mataderos de España, Alemania, Canadá, EEUU o Singapur... sufren nuevos focos de Covid-19

28/06/2020
Mataderos de España, Alemania, Canadá, EEUU o Singapur... sufren nuevos focos de Covid-19
Mataderos de España, Alemania, Canadá, EEUU o Singapur... sufren nuevos focos de Covid-19

Basta con que haya una persona portadora para reiniciar la cadena y amenazar con la consolidación de un nuevo brote de Covid-19. El último y más llamativo en sumarse a la peligrosa dinámica que en los últimos meses se aprecia en mataderos ha sido en Alemania, donde un brote en un matadero de la empresa Tönnies en la ciudad de Rheda-Wiedenbrück (oeste germano) y con un balance (provisional, a 23 de junio) de 1.330 infectados ha recordado que no se puede bajar la guardia. El escenario en el que se han producido estos contagios coincide con otros brotes en otros puntos del mundo. Canadá, Australia, Brasil, Reino Unido, Estados Unidos o Singapur han tenido que lidiar con repuntes similares. España tampoco se ha librado. A finales de abril, se detectó un foco en Binéfar (Huesca), que cuenta con dos empresas cárnicas que da trabajo a 2.000 trabajadores y donde se produjeronm 87 positivos, se sumó más recientemente los 14 positivos (a 27 de junio) de una empresa cárnica en la localidad valenciana de Rafelbunyol, donde trabaja medio mjillar de personas.


Pero aL margen del brote más serio de Huesca, donde el secretario general de la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas (Fecic), Josep Collado, admite que “habría que ver qué pasó”, en la industria cárnica española, que cuenta con “100.000 trabajadores”, por ahora sólo se han registrado “casos puntuales” en mataderos de Lleida, Girona y la empresa cárnica valenciana.

Humedad
“Los mataderos son lugares cerrados donde es difícil mantener la distancia social, además la temperatura es baja y hay humedad, por lo que el virus tiene más aliados para propagarse”, describe el jefe de enfermedades infecciosas del Hospital Vall d’Hebron, Benito Almirante. El especialista destaca que tanto las condiciones de trabajo de los mataderos, las laborales especialmente y el alojamiento muchas veces compartido y con hacinamientos frecuentes de muchos de estos empleados “son un cóctel que aumenta el riesgo de contagio”.

Muchos trabajadores sonn migrantes. “Puede que alguno vaya a trabajar por miedo a perder el empleo aunque no se encuentre bien”, añade.