El Consell parece volver a aplazar sine die la inclusión del veterinario en los bous

Formulario de busqueda en el sitio

Formulario de localizacion de servicios

28/10/2019
El Consell parece volver a aplazar sine die la inclusión del veterinario en los bous
El Consell parece volver a aplazar sine die la inclusión del veterinario en los bous

La Comisión de Festejos Taurinos Tradicionales se reunió por primera vez en esta legislatura el 8 de octubre. Se albergaban esperanzas de que el encuentro con José María Angel, secretario autonómico de Seguridad y Emergencias -el departamento competente en materia de bous al carrer- aprovechase la ocasión para fijar el calendario de la ansiada reforma del reglamento de 2015 que regula esta tradición. Como se recordará, tras pasar todos los trámites en 2017, superar las alegaciones, fijar las funciones del veterinario en el festejo y lograr incluso el beneplácito algo resignado de la Federación de Peñas Taurinas y el apoyo expreso de los representantes de los ganaderos, el texto quedó bloqueado por la polémica suscitada por la obligación  de incluir un segundo médico y por la celebración de elecciones autonómicas. Y efectivamente, en el foro consultivo celebrado este mes se anunció la voluntad de acometer cambios pero aparentemente se descartó que entre ellos fuera a figurar la incorporación del veterinario al festejo.


La principal preocupación de Ángel y de los peñistas allí también presentes fue tratar de acallar las voces que han denunciado en las últimas fechas la falta de seguridad o las negligencias que han provocado huídas repetitivas de animales. Así, la reunión acabó conduciéndose hacia cómo evitar que se repitieran los incidentes acaecidos en Viver, Almenara, Altura, Algemesí o Tales. En estos festejos se había repetido parecida escena: reses huyendo descontroladas, saliendo de los circuitos con el consiguiente peligro para los participantes. Los medios, además, se hacían eco -vídeos incluidos- de cómo la policía se habían visto abocados a abatir a los animales con sus armas.


     En lugar de avanzar en la tramitación ya consolidada en la pasada legislatura para reformar el reglamento --que incluía, además de abordar el bienestar animal mediante control veterinario, mejoras en la seguridad-- Ángel se limitó a consultar a los miembros de este foro y a anunciar la creación de una comisión especial para analizar todas las infraestructuras (barreras y sobre todo corrales móviles) relacionadas con la celebración de bous.

    “En este objetivo (el de mejorar la seguridad) es fundamental implicar tanto a los ayuntamientos como a los organizadores, policía autonómica, local, peñas, veterinarios y ganaderos”, explicó posteriormente Ángel en un comunicado.

    Con tal supuesta intención, Ángel anunció la organización en Castellón de una nueva jornada sobre seguridad.

‘Aún sin fechas’
“Lejos de considerar la aportación de los veterinarios en la supervisión de los corrales, a los representantes del Consell sólo parecía interesarles las cuestiones de seguridad y tanto como éso, el evitar imágenes como las difundidas en ésos accidentados sacrificios. Pero velar por la seguridad no se puede usar como pretexto para retrasar, una vez más,  la imprescindible labor del veterinario”, aseguró a este boletín Inmaculada Ibor, presidenta del Consell Valencià de Col.legis Veterinaris (CVCV).

     “En 2015 Ángel ya lo prometió en unas declaraciones a la prensa; en 2017 se tramitó y hubo un borrador e incluso llegó a anunciar que el reconocimiento al veterinario en el nuevo reglamento comenzaría a aplicarse el 1 de enero de 2018. Estamos acabando 2019 y seguimos sin fecha y es más, según nos indicaron, la reforma partirá casi de cero”, denuncia la presidenta del CVCV. E Ibor concluye: “Se está tirando a la basura la labor realizada estos años, no se está teniendo en cuenta al animal, aunque dicen que es el protagonista de la fiesta”
       
Problemas con los toros
En los días posteriores a la celebración de la Comisión se repitieron nuevos incidentes. En Nules resultó polémico el precario estado de lsalud de los dos primeros astados que estaba previsto sacar. Es más, en septiembre, en Vilavella también ocurrió algo similar con otros animales del mismo hierro, que fallecieron al poco de iniciarse el festejo.


    El presidente del Colegio de Castellón (COVCS), Luis Miguel Gargallo, aportó al Periodico Mediterráneo una posible explicación de lo sucedido. La manifiesta debilidad de los astados pudo tener origen “en una deficiente alimentación o insuficientes controles sanitarios”, pero podría responder a otros condicionantes --que podrían sumarse-, que tienen que ver con las condiciones de transporte. Gargallo precisó que para garantizar el bienestar animal, sería necesario que los morlacos viajaran días antes de su exhibición para “descansar antes en un centro de concentración”. De no ser posible, deberían pasar “dos o tres horas” antes del festejo para reponerse “e hidratarse bien”. En el caso de Nules, sí que hubo un alto en el cebadero, pero ningún veterinario estuvo cuando encajonaron a los toros en el hierro.

     “Solo quieren cambiar un animal si se lesiona, no quieren poner medidas y comprobar que éstas se cumplen para evitar ésas lesiones. Rechazan que se compruebe el cumplimiento de las normas de movimiento de animales, para garantizar la sanidad e impedir la transmisión de zoonosis a personas y evitar cierres de granjas por declaración de enfermedades”,  concluye Gargallo, que también acudió a la Comisión.