Vacunación y desparasitación

Formulario de busqueda en el sitio

Formulario de localizacion de servicios

VACUNACIONES Y DESPARASITACIONES EN ANIMALES DE COMPAÑÍA

  La vacunación es un acto clínico de gran importancia para la salud pública. Las vacunas en animales son esenciales para asegurar la salud y el bienestar de los mismos, pero también lo son para la salud humana, ya que muchas vacunas previenen zoonosis (enfermedades animales que se transmiten a las personas), y además su uso ayuda a reducir la utilización de antibióticos, contribuyendo a evitar la aparición de resistencias.

Solo un veterinario puede valorar el estado sanitario de los animales, teniendo también que tener en cuenta otras circunstancias como por ejemplo el tipo de vacuna para establecer una correcta pauta de vacunación y desparasitación y otras circunstancias necesarias para obtener una correcta protección frente a las enfermedades.

La vacunación de cachorros resulta especialmente importante para la salud y el bienestar de estos animales. Es por ello una circunstancia que debe exigirse como compromiso para una tenencia responsable. Los cachorros, como sucede con los bebés y niños en medicina humana, son especialmente susceptibles a diversas enfermedades, y garantizar un adecuado calendario vacunal en esta etapa de la vida de nuestras mascotas es esencial. De esta manera podremos evitar la aparición de enfermedades como la parvovirosis, el moquillo o la panleucopenia felina, que pueden ocasionar graves sufrimientos a los animales, llegando a ser mortales en muchas ocasiones. El momento de la vacunación es importante pues los anticuerpos maternos que la madre ha transmitido tanto a través de la placenta como fundamentalmente con el calostro, que es la primera leche enriquecida con anticuerpos, van disminuyendo después del nacimiento, pero si se hace prematuramente la inmunidad maternal puede interferir con la vacuna y, si vacunamos demasiado tarde, el animal estará un cierto tiempo sin protección. Debemos consultar con nuestro veterinario que nos indicará la pauta correcta.

La vacunación consiste en la inoculación de una sustancia (microorganismo muerto o atenuado o fracción de un virus, etc), frente a la cual el organismo reacciona creando defensas (anticuerpos).

 El protocolo de vacunación puede ser variable en función de la historia del animal, tipo de vacunas, hábitos, zona geográfica en la que se viva, etc. Por ello, en el momento en que una persona se convierte en propietario de un animal, debe acudir al veterinario que es el único profesional capacitado para orientarle en lo referente a los cuidados sanitarios que requiere su mascota.

 Actualmente en la Comunidad Valenciana la única vacuna obligatoria es la de la rabia en perros, gatos y hurones, siguiendo las pautas que se indican en la Orden 3/16 de la Consellería de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural.

 La administración de la vacuna se realizará antes de las dieciséis semanas de vida del animal siempre que tenga más de doce semanas.

 Se efectuará una revacunación posterior con una dosis de recuerdo trascurrido un año desde la primovacunación.

 A partir de ese momento la vacunación será obligatoria según se prescriba en las especificaciones técnicas de la última dosis administrada referida a la autorización de comercialización en el estado miembro o la aprobación o licencia en un territorio o tercer país.

 Por otro lado, es obligatoria la desparasitación de perros, gatos y hurones contra la equinococosis. Esta se hará bajo prescripción de un/a veterinario/a. La desparasitación se efectuará por veterinario/a autorizado/a con periodicidad mínima anual, quedando constancia en la documentación sanitaria del animal.

En el caso de los perros, el veterinario comprobará la identificación y el registro del animal en el RIVIA y la cumplimentación del pasaporte. Para otras especies, será la cartilla sanitaria.

El resto de las vacunas y tratamientos de desparasitación disponibles para perros y gatos no son obligatorias, pero si recomendables ya que nuestros animales conviven con nosotros y su salud repercute directamente en la nuestra y no olvidemos que, dentro de una tenencia responsable, se encuentra el mantenimiento de un estatus sanitario adecuado de nuestras mascotas.

 Recuerda que siempre es mejor prevenir que curar.